HAY UNA CAUSA

(Proverbios 26:2) “Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, Así la maldición nunca vendrá sin causa”.

“Bienvenido sea el dolor si es causa de arrepentimiento”.

Es súper confrontador el pasaje de la Biblia que te presento hoy, “la maldición nunca vendrá sin causa”. Estoy quiere decir que hay un porqué de las cosas, hay una explicación del motivo por el cual está sucediendo ese tema. Muchas personas se preguntan “¿Por qué me toca vivir esto, porque a mi?”, otros dicen “pareciera ser que la mala suerte me persigue”. Y en realidad tendríamos que tomar un tiempo hoy y mirar si podríamos estar siendo personas que dieron lugar a que las maldiciones lleguen a nuestras vidas.

¿Pude haber abierto la puerta a maldiciones en mi vida?

Esta pregunta es personal, no para que se haga grupal, porque para obtener la respuesta real debes ser muy sincero incluso autocritico, porque únicamente si identificas las posibles causas podrías cortar o cancelar esas maldiciones. Si estuviste realizando cosas que van contra los principios de la palabra de Dios, si dejaste a Dios de lado, lo más probables es que hayas abierto la puerta al enemigo, porque al dejar de lado a Dios es como que le cerramos la puerta a El, y entonces el enemigo aprovecha.

¿Hay forma de parar las maldiciones?

Claro que hay formas y maneras. Empezando por pedir perdón, así como pecamos con nombre y apellido, arrepintámonos de esa manera, y pidamos a Dios que se cierren esas brechas que hemos dejado abiertas. En segundo lugar no volvamos a cometer esas cosas, y busquemos que la presencia de Dios este en nuestra vida. Si con lo que hiciste dañaste a otras personas sería muy sabio que vayas pidas perdón y veas la forma de reponer el daño que pudiste haber causado.