LLEVADO AL DESIERTO

Oseas 2:14 TLA “A pesar de todo eso, llevaré a Israel al desierto, y allí, con mucho cariño, haré que se vuelva a enamorar de mi”.

Dios te está diciendo: Te llevaré al desierto para volverte a enamorar…

 Desierto: un lugar despoblado, árido, con escasez de agua, plantas y animales.

No siempre entendemos porque nos suceden las cosas.

Dios usa la perdida, la traición, la caída para hacernos cambiar, para impulsarnos a nuestro propósito.

No toda puerta cerrada es algo malo, no toda persona que se marcha es un error.

 Así como para los hijos de Dios existen los milagros, las grandes señales y maravillas que hace el Señor, existen las experiencias en el desierto.

-En ellas no hay gloria, sino oscuridad.

-No hay gozo, sino quebranto.

-No hay claridad de pensamientos, sino confusión.

-Allí uno se encuentra desalentado, sin fuerzas para estar en pie.

Si alguna puerta se te cerro, si alguien se fue, si algo perdiste, no llores por eso… estas a punto de ser impulsado a algo mejor!

Hoy hay gente que esta en el desierto, y perdió toda pasión… perdió el rumbo… perdió las fuerzas y ganas. Algunos incluso quizá perdieron familia, amor, dinero, salud…

Salmo 34:18 NTV “El Señor está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu destrozado

 El desierto prueba nuestra entrega, nuestra obediencia y revela la profundidad de nuestra vida cristiana. En el desierto el trato de Dios se toma mucho más duro y en los que nos cuesta entender porque nos pasa lo que nos está pasando.

 Mateo 4:1 “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto…” ¿quién lo llevo al desierto? El diablo o Dios?

 Motivos por los que Dios te llevará al desierto:

1. Un tiempo a solas:

Pudo ser que todos se fueron de tu vida! Pero aunque todos se fueron, Dios se quedó amándote. A Dios no le importa dónde está la mayoría, le importa dónde estás vos!

Un tiempo a solas con Dios nunca será un tiempo perdido.

Un tiempo a solas con Dios nunca será un tiempo intrascendente.

Un tiempo a solas con Dios te cambia para siempre.

Hoy es un buen día para comenzar de nuevo… ¿pero comenzar por donde? Por dentro!

Cada persona es diferente, cada problema es distinto, cada solución también.

2 Corintios 1:4 “el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios”.

“Quizá Dios no responda todas tus dudas, pero si te consolará en todas tus aflicciones”.

Las experiencias en el desierto son imprescindibles en el caminar del cristiano. En el desierto no tenemos a nadie, sino a Dios; no hay ningún alimento, sino la palabra de Dios; no hay recursos humanos en los cuales confiar. Nuestra grandeza desaparece; todo lo que es vano, deja de ser. Allí estamos solos, Dios y nosotros.

En la soledad podes destruirte o reconstruirte! Por eso debes ir a una soledad con Dios, para reconstruirte, pedazo por pedazo de tu corazón. Reconstruir tus pensamientos, tus planes, tus prioridades.

“El éxito en la vida depende de hacer lo correcto, en el tiempo correcto”, muchos están en el desierto por hacer lo incorrecto cuando debía hacer lo correcto!

Descansar no es un lujo, es una necesidad. Sin el descanso necesario todo termina en fracaso.

Llega un momento en nuestras vidas, donde Dios deja de ser una doctrina o teoría y Dios pasa a ser vivo y real! Los ojos se nos abren. Dios no quiere ser una ficción de tu imaginación, quiere ser tu inspiración para llevarte a la rendición que te dará bendición”

Necesitamos ser probados para ser aprobados.

2. Un tiempo sin distracciones:

Mateo 5:16 “Más el se apartaba a lugares desiertos, y oraba”

“Si no arriesgas algo en tu presente, estas arriesgando algo en tu futuro”.

Dios quiere llevarte a “Un tiempo de entrenamiento no de entretenimiento”.

Terminemos con esa terrible costumbre de darnos por vencidos sin que nadie nos lo pida (Daniel Habif)

Por culpa de las ofertas y promesas que ofrece este mundo estamos muy distraídos y en consecuencia no podemos oír la llamada del Señor. Es entonces cuando nos lleva al desierto.

Siempre que Dios quiera tratar profundamente con nosotros para corregirnos nos llevará al desierto con su prueba y su tribulación. Porque cuando uno se encuentra en el desierto las lisonjas del mundo, ni se ven, ni se oyen, todo queda en silencio y entramos en un periodo de reflexión y adoración. Entonces nos volvemos más perceptivos, sensibles y motivados para buscar su presencia. Allí escuchar a Dios se convierte en una auténtica necesidad, cosa que habíamos descuidado hace mucho tiempo.

En el desierto de la prueba;

- las cosas del mundo se dejan de lado porque no pueden resolver nuestros problemas.

- las vanidades pierden nuestra atención ya que los problemas que tenemos precisamente vienen por entregarnos a ellas.

 

En el desierto, el orar, ayunar, alabar a Dios y leer su palabra vuelve a ser una necesidad, un avivamiento ha comenzado, Una unción fresca comienza a tomar vida, Dios nos empieza a llevar a otra dimensión, a subir peldaños, a crecer, a escalar nuestras etapas en nuestra vida espiritual y experimental con El.

En el desierto volvemos a hacer oraciones de alto nivel, no oraciones tibias, soñolientas, distraídas y aburridas.

3. Un tiempo con propósito:

Deuteronomio 8:2 “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”

a) Afligirte:

b) Probarte: hacer un examen de tu fe, Salmo 7:9b “porque el Dios justo prueba la mente y el corazón”

c) Saber que hay en tu corazón: Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso, ¿Quién lo conocerá?”.

¿Será que tenes un corazón rebelde? Tu líder te dice “no escuches eso o a tal persona”, pero igual lo haces. “No te conviene hacer eso”, pero igual lo haces.

El plan de Dios para tu vida no es el desierto, es tu tierra prometida, pero para ello debe orientarte y enfocarte, si seguís desenfocado terminarás alejado.

El pueblo de Israel no se sometía a las autoridades que Dios les había dado. Había rebeldía y rebelión constante, aprovechaban cada oportunidad para hacer las cosas a su manera y no a la manera que Dios había establecido…

-A muchos Dios les lleva al desierto hasta que aprendan a someterse y sujetarse. No es tu voluntad, es Su voluntad, no es a tu manera es a Su manera.

Aprenda a sujetarse, consulte a su líder o pastor antes de tomar decisiones, para saber si le conviene o no escuchar a tal o cual predicador. Cuidado con las voces que escuchamos!

Éxodo 23:21 “Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él”

-Obedece la voz del Moisés que Dios puso en tu vida. Sino seguirás siempre en el desierto y morirás ahí con tantos otros que murieron allí.

Si uno quiere el propósito tiene que atravesar el proceso, tiene que dejar formarse y moldearse.

De allí saldré sabiendo y proclamando: “Se que todo lo puedes, y que nadie puede detenerte” (Job 42:2 NTV)

“Nunca te has alejado lo suficiente para que su Gracia no te alcance”.

-El pueblo de Israel tuvo que pasar por el desierto, para ser purificado de las costumbres, creencias y maneras de vivir de Egipto para llegar a Su tierra prometida.

-Elías tuvo que ir al desierto, para recibir alimento del Señor y volver a ser enfocado (levántate y vete te falta mucho camino por recorrer), y Elías allí vence su desánimo, sale fortalecido y direccionado a cumplir su misión de vida!

En el desierto Dios te sana, te forma y fortalece y vuelve a encauzarte a sus planes.

En el desierto te soltas de otras manos y te agarras de la mano de Dios!

“Si no te cuesta nada, no vale nada”, David había dicho a Jehová “no te daré sacrificio que no me cueste”.

No necesitas agarrarte de nadie más que de Dios! No necesitas confiar en nadie más que en Dios! No necesitas creer en nadie más que Dios!

La fe que no es probada no puede ser confiada. Tu fe es tan fuerte como la prueba a la que estas sobreviviendo!

“Los momentos más grandiosos en tu vida, serán después de la prueba”

El desierto es el campo de entrenamiento en el que nos alistamos para cuando llegue el momento de poseer lo que nos pertenece.

CONCLUSIÓN:

Oseas 2:16-21 “En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres. En aquel tiempo hare para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura. Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová. En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra”.

Dios no sólo producirá un cambio, sino que hará todo nuevo!

-Fue en el desierto donde el pueblo de Israel recibió más milagros.

-Fue en el desierto donde Dios les dio los 10 mandamientos.

-Fue en el desierto donde Dios hizo un pacto con ellos.

Es en este desierto que estás atravesando donde verás a Dios obrando!

Hay puertas que si Dios no las hubiese cerrado jamás hubiésemos llegado a nuevos lugares

Si no hubieses pasado por las cosas que pasaste, no estarías preparado para los nuevos niveles a los que Dios te quiere llevar.

El desierto está para establecer nuevos comienzos!

El desierto tiene límites, Dios no tiene límites!

Donde nadie te pudo guiar Cristo te guiará

Cuando nadie te pudo consolar Cristo te consolará

Donde nadie te pudo ayudar Cristo te ayudará

Cuando nadie te puso sanar Cristo te sanará