QUEDAR O ABANDONAR

(Rut 1:14) “Y ellas alzaron otra vez su vos y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella”.

 “Hay diferencias que generan herencias y otras dolencias”.

El libro de Rut empieza con dos relatos trágicos, primero que la familia formada por Elimelec y Noemí como padres de la casa, teniendo a Mahlón y Quelión como hijos sufra una gran pérdida al morir Elimelec (el papa), los hijos se casan con Orfa y Rut, pero pasados díez años mueren ambos hermanos, y quedan viudas Noemi, y sus dos nueras, Orfa y Rut. Como además era un momento de crisis en la región la suegra dice a sus nueras que aún son jóvenes y que vayan a hacer su vida, y es a ese momento de decisión donde llegamos con el verso bíblico que esta arriba. Una le da el beso y la deja, la otra decide quedarse con su suegra.

¿En momentos malos te quedas o abandonas?

La situación para ambas nueras era la misma, una decidió abandonar, y ya no se supo nada más de ella, solo se mencionó que volvió a sus dioses y pueblo. En cambio de Rut se habló bastante, y no solo se habló, sino que ella vivió bastante, y bastante bien. Puesto que termino casándose nuevamente y alegrando a su propia suegra. El que huye nunca influye, eso sucede en todas las áreas de la vida, uno en momentos difíciles en el matrimonio puede huir, pero así nunca va influir. Uno en momentos de crisis puede salir huyendo de un lugar de trabajo, pero así no serás de aquellos que terminaron influyendo para que eso se levante. ¿Te imaginas que hubiese pasado contigo si a pesar de lo que poco que hacías caso o dabas importancia a Dios el huía de tu vida?

¿Hay alguien a quien abandonaste en su peor momento?

En caso sea afirmativa tu respuesta, quizá hoy sea un buen momento para pedir perdón a esa persona, que probablemente esperaba contar con tu apoyo y aliento mientras pasaba por esa situación. Es posible que a vos te hayan abandonado en tu peor momento y eso te afecto (a ellos podrías regalar este libro y marcar este capítulo para que lean, o mejor aún, soltar perdón sobre sus vidas, porque quizá era voluntad de Dios que para tu mejor futuro esas personas no estén a tu lado).