TOMA TU MERECIDO

(Mateo 25:21) “Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.

“Hay un momento cuando Dios te da porque lo necesitas, pero llega el momento cuando te promueve porque lo mereces.”

Esto es similar al criterio que tienen los patrocinadores con los deportistas, ya que reciben más patrocinio de marcas los que tienen alto rendimiento porque exhiben mejor lo que promocionan y son sinónimo de éxito. Entonces, un deportista con bajo rendimiento podría decirle a un patrocinador: “Benefíciame con la oportunidad de publicitar tu marca, yo lo necesito más que el otro deportista exitoso que gana mucho dinero”. Pero el patrocinador le respondería: “Es cierto que tú lo necesitas, pero el deportista exitoso lo merece”.

¿A tu criterio que estás mereciendo?

Si es algo bueno, entonces no te rindas y sigue por el mismo carrera, ni siquiera pienses en detenerte porque es muy probable que este pueda ser el día donde obtengas tu merecido y seas promovido, bendecido, ascendido, o convocado para la oportunidad que estabas anhelando. Pero en caso que la respuesta a esta pregunta sea negativa, si estas considerando que tu merecimiento sería algo malo, entonces deberías replantearte seriamente en este momento a quien recurrir para que te ayude, motive y hasta controle en caso sea necesario para que cambie lo que estés mereciendo.

¿Qué cosas sos capaz de hacer para merecer cosas buenas?

Cambia los hábitos que sean necesarios, modifica esos padrones de conducta que te están perjudicando o jugando en contra. Determina hoy cuáles son tus prioridades y como harás para llegar a ellos, contas con mi apoyo, porque considero que aquel que se toma el tiempo de planificar su futuro y analizar cómo llegar a él es serio candidato a lograr aún más que solo eso.

En la Biblia dice “en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré…”, hagámonos merecedores de ser promovidos y no seamos merecedores para ser removidos!