UN COJO ESPERANDO ALGO

Quiero hablarles especialmente a los que de alguna manera dicen, yo tengo un area en mi vida que de alguna u otra manera no esta funcionando. No siempre estamos del todo bien, y no siempre estamos del todo mal. Hay veces que decimos, si esa area se solucionara, yo estaría plenamente feliz! Hay gente que solo le falta encontrar pareja, que solo le falta decidir que carrera seguir, encontrar por fin un trabajo, o solo les falta que las cosas en la casa o el colegio se solucionen.

Quiero hablarles a los que ahora dicen, “Señor, solo me falta una cosa, y si esa cosa fuese solucionada yo seria plenamente feliz”. Yo se de lo que les hablo porque pase por esa etapa.

Hechos 3:1-5
Cuando la Biblia dice la palabra “cojo”, no es lo mismo que “paralitico”, un “paralitico” es y era antiguamente alguien que visiblemente veías que no podía caminar, que no daba para eso, o se movía con muletas de repente, pero el “cojo” era alguien que tenia los tobillos quebrados, que aunque no era visiblemente de repente muy notorio, tenia un pequeño defecto, y esto no lo hacia solo minusválido para moverse, sino espiritualmente, de corazón porque no podía acceder como hoy en dia se puede hacer de repente con sillas de ruedas, no podía tener rampa para ir a todos los lugares, un “cojo” en los tiempos antiguos era como un desecho humano, no servia para nada.
Este hombre tenia un pequeño problema que no le dejaba ser igual a los demás, por eso ahora quiero hablarte a vos que tenes especialmente un area en tu vida que te tiene “cojo” o limitado.

Tal vez no es algo del presente de tu vida, pero puede ser de tu pasado y entonces algo del pasado hipoteca tu presente y arruina tu futuro, y es algo que no podes solucionar y no te deja feliz. Puede ser algo sentimental, una decepción, una mala decisión, una debilidad tuya, y no te deja ser feliz.
Conozco gente que podría ser mucho mas de lo que es, mucho mas ungido, mucho mas bendecido, mucho mas engrandecido, pero no lo puede ser porque tiene un area en su vida que no le deja llegar a ser lo que podría ser.

Hay algo que no me gustaría que ustedes alguna vez tengan que decir, “no soy el hombre o la mujer que alguna vez quise ser”.
Digan conmigo: “yo voy a ser, el hombre la mujer que quiero ser, no me voy a quedar por la mitad!”.

Me sorprende que la Biblia no menciona el nombre del cojo, seguramente ya era parte de lo que caracterizaba a esa Sinagoga, “si hay una ventana, una puerta grande, la escalera, y un cojo…”

Hay gente que se caracteriza por ser invisible… es como que nadie les ve…
El “cojo” da una orden con su mente, pero no puede correr.
Es como que la orden no llega a destino, hay gente que dice “yo quiero orar” y no puede. “yo ya me quiero comprometer para siempre” y al final no pasa nada.

A veces hay cosas que nos duelen, cosas del pasado que es como que quedan ahí pendientes en nuestra vida y por algún motivo nos hacen recordar de lo malo del pasado.
A mi me paso que me rompi la rodilla, o el dedo, y cuando va a hacer frio o va a llover, esa pierna y ese dedo me hacen saber, el platino ahí me avisa… y cada vez que pasa eso me recuerdo de lo que me paso ahí… hay gente que cuando suceden ciertas cosas siempre se recuerda de lo malo que le sucedió, y algunos dicen, “yo quiero superar esta cicatriz, quiero olvidarme ya”, Pero DIOS TE DICE que te diga: “no te avergüences de tus cicatrices, porque el también tiene cicatrices en sus manos y no se avergüenza de tenerlas porque le recuerdan a vos y a mi… no te avergüences de los momentos tristes, porque esos momentos te van a hacer una mejor persona”.

Este cojo del texto me asombra que vivía en la puerta.
-Nadie vive en la puerta,
-la puerta es un sitio de transición,
-es un sitio de observación,
-de decisión (o entras o sales),
-pero la puerta no es un sitio para vivir.
El que esta en la puerta es porque esta muy quebrado, no lo suficiente como para ir bien lejos, pero esta ahí en la puerta. Y aca hay personas que son cristianos DE PUERTA, saben demasiado para considerarlos inconversos, pero no saben lo suficiente para considerarlos santos.
Pecan un poquito un día, no se entregan mucho al Señor entre semana, pero los domingos adoran un poquito, con una mano hacen algo y con la otra otra cosa. (El famoso alias El famoso alias “cachorrita”, de dia cacho, de noche rita). Estan en la puerta.
El cristiano de puerta solo observa… y cuando sos cristiano de puerta, no tomas decisiones radicales a un lado sos lo mismo. Hay gente que dice, “pero bueno, aunque sea se va a la iglesia”, yo aprendi con el tiempo que los “aunque sea” no suman, no sirven. Yo no quiero una esposa que no sea linda ni me ame, pero “aunque sea” me cocina. O una hija que no me aguanta ni obedece, pero “aunque sea” me da un regalo en mi cumpleaños.
Los “aunque sea” son los peores enemigos de lo mejor.

Este cojo sabia todo lo que pasaba adentro y también lo que pasaba afuera.
Pero el texto dice “Pedro y Juan subían” (nose si era caminando como le vi a Marcelo esta semana en el lago o como fue), pero subían (y no es de peso como algunas discípulas de…)

Juan = Adoración
Pedro = Fe
Y esto llego hasta este hombre.
Y cuando esto llega sucede “algo”
Me sorprende que el cojo no les dijo espero dinero o que me sanen ya, sino esperaba “algo”.

Ahora te hablo a vos que decís, nose lo que espero, pero espero “algo”. ¿Cuántos están esperando algo? No saben incluso que puede ser, pero espero algo. Porque necesito que mi situación cambie.

Tu desafío es no quedarte en la puerta, sino ser radical, entrar y recibir ese algo que estas esperando de Dios!

La presencia y la unción de Dios vienen cuando decidís morir a ese espíritu de puerta. No vienen hoy porque moriste a eso hace 20 años. Vienen hoy porque moriste hoy. Dios no usa las sobras!

Dios no confía su unción a aquellos que no le aman, que no le ponen en 1er lugar.

Isaias 52.1-2 Cuando te despertas espiritualmente pasan 6 cosas:
1.       Te revestís de fortaleza espiritual (contra Satanas, contra el pecado, contra la tentación)
2.       Nos vestimos con nuevos vestidos santos, los de justicia, donde el pecado no puede tocarnos.
3.       Lo incircunciso e inmundo no podrá ser parte nuestra. Ya no tendremos comunión con lo impio.
4.       Dejaremos de correr de un lado para otro en busca de alguien que ore por nosotros para sacarnos de los problemas. Porque nos despojaremos del polvo (nuestra miseria, pobreza, limitación). Nos levantaremos y seres libres.
5.       Entonces podremos sentarnos y descansar. Abra paz verdadera.
6.       Nos libraremos del dominio de Satanás y del pecado, que viene vez tras vez sobre nosotros.